ESTO NO ES NORMAL.
A mí decirme lo que queráis, pero esto no es normal. Que sí, que estoy como
en un sueño, pero aquí pasa algo, y nadie me sabe explicar el qué.
Llevo con esto de las acciones desde finales del S.XX. Viví la burbuja de los
punto com con Terra y toda la gaita de entonces, las OPV, las matildes “a tope”,
la burbuja inmobiliaria, los test de estrés, la pandemia…
Y desde agosto de 2010 me voy apuntando el importe del valor de mi cartera,
junto con otras métricas, en un Excel, semana a semana. Son 16 años de
datos semanales, y la gráfica que me sale es esta:
Insisto, no es la medida de la longitud del aparato del Rocco al ver las fotos de
titis de PP pone de vez en cuando en el blog. Es la valoración de mi cartera a lo
largo del tiempo.
Mis aportaciones a cartera son las justas para cumplir con el compromiso
periódico en el banco naranja. Es decir, que no ha habido aportaciones
exageradas en ningún momento en concreto.
A la izquierda del gráfico (y) estaría el importe (que no os os importa) y en las
“x” (la parte de abajo) las fechas (o sea, el tiempo), que como hay tantas están
todas juntas y no se entiende nada. (nunca he sabido bien cuáles eran las
ordenadas y cuáles las abscisas, así que nos tendremos que aclarar con X e Y)
Y luego, hay dos rayas que metí en su día, hará un par de años, donde se ve la
tendencia de la cartera, que es ascendiente desde 2010, con sus altibajos. Es
decir que, efectivamente, a largo plazo y metiendo perras periódicamente, la
cosa parece que funciona.
Para que os situéis un poco , ese pequeño valle con una montañita en medio
es la época del covid. Primera caída gorda en marzo de 2020.
Bueno pues eso, caída gorda, pero todavía dentro de las dos bandas que
marcarían la tendencia de la cartera. (ojo que esas rayas las he hecho yo así a
ojo, marcando máximos por un lado, y mínimos por otro, de forma más o
menos paralela)
A partir de 2023 la cosa se empieza a animar, y estamos todo el rato ya más
cerca de la línea de arriba que de la de mínimos. Y yo esperando el catacrack
chis púm y me pongo en modo pausa para que no me pille el toro, y recogiendo
algo de liquidez para disparar, que no me pase como en la pandemia. Seguro
que conforme se desarrolle la cosa en Ucrania pillaremos ofertas.
Pues no, la cosa sigue, y supera la línea de tendencia de máximos. Y claro, por
un lado más feliz que una perdiz, pero por otra, esto se incrementa de forma
geométrica y claro, es como asomarte a un precipicio. Pasa el tiempo, y ni
guerra ni Trump ni gaitas. Como la temperatura del reactor de Chernobyl, esto
no para de subir.
Nota del Pobre Pecador:
"Macho, es nombrar al OranguTrump y ponerse el tío cabrón naranja a soltar misiles junto al bastardo judío en el avispero de Irán...ya veremos cómo acaba esto, de momento poca cosa esta mañana de lunes a nivel bolseril pero ya veremos, ya veremos"
Hasta el punto de que prácticamente dobla el importe que, siguiendo la
tendencia, debería de tener.
Y claro, hay un “gap” entre lo que hay (“Vd.está aquí”)y lo que por lógica de 12
años debería de haber (“Vd debería estar aquí”), que representa una caída de
hasta el 50% si bajara hasta el mínimo de la tendencia.
Pues eso, que estoy asustachondo, que dicen los modernos. Por un lado
babeo cada semana al calcular el importe de la cartera, pero por otro, me huelo
que la h*st*a que me voy a pegar dejará en nada la que se pegó Rita Barberá
en su día (DEP).
Esta subidona se explica mayormente en que tenía ahí bancos zombies (léase
bbv, san) que parece que les han puesto un cohete en el culo, y como había
ido acumulando a lo largo de los años por los dividendo-opción (dividend script)
o como quiera que se le llame, pues ahora recojo los frutos. Por un lado
lamento no haber pillado cuando estaban rascando el euro, pero por otro, a ver
quién era el listo que ponía dinero en aquellos engendros. Y gracias que no
vendí con pérdidas. Mi espíritu buyanjolero se impuso.
Imagino que nuestra ídola la “Tita Concha” estará ahora en las Bahamas
tomándose un mohito con algún mulato cachas, porque creo recordar que
también estaba cargada de banca española (y olé!). Un beso y un saludo para
Concha, que hace tiempo que no nos cuenta nada.
Yo es que soy mucho de autosabotearme cuando estoy contento, y de no
animarme cuando estoy jodido, es decir, soy cenizo, me espero lo peor. Dicho
lo cual, se supone que debería de actuar para evitarlo, o que las consecuencias
fueran las menores posibles. Es decir, si tengo claro que van a bajar, coge y
vende todo.
Ya, pero es que… ¿Qué hago con el dinero si vendo? Se supone, según los
entendidos, que toda esta subida es porque se ha emitido trillones de dólares y
euros para que haya inflación y la deuda país se mas fácil de pagar y bla bla
bla bla… El dinero cada vez vale menos y los que saben están invirtiendo en
cosas que se puedan “tocar” porque no es que suban los precios, es que el
dinero FIAT cada vez vale menos. De ahí que la bolsa suba, el oro suba, la
plata suba, los pisos suban, todo sube menos el ascensor de mi finca que
tenemos morosos y no hay pasta.
Yo no soy entendido ni nada, pero los divis que me van llegando, algunos
meses mas, otros menos, me están siendo de gran ayuda ahora que el jornal
que llega todos los meses se ha reducido, y de cara a futuro, con una menor
base de cotización, y viendo que la cosa no pinta muy bien a la hora de
jubilarse, eso de tener un “extra” le deja a uno tranquilo. Y si vendo, no hay
divis.
Y para colocarlo en otro sitio, pues estamos en las mismas, ahora todo está
carísimo, y también bajará si la cosa se tuerce.
¿Y entonces, para qué toda esta historia? Pues para hacerme la idea, ya vengo
mentalizado de casa de que la posibilidad de que haya un bajón es cada vez
mas alta, y aun así soy optimista porque considero que más bajo que la línea
de mínimos de la tendencia, no va a bajar. Es decir, que seguiría teniendo
plusvalías, el dinero invertido no se tiró por el desagüe, y a pesar de todo
seguiría valiendo la pena todo lo realizado.
Así que sigo con mi plan. Es decir, no hacer nada. No vender. Pero aún así,
intentar simplificar al máximo, reducir el número de plataformas de inversión, y
como os puse en algún comentario, hacer que el número de acciones de cada
valor sea divisible para que a cada churumbel le toque un número redondo y no
tener que hacer pirulas de cara al día que estire la pata. Aparte de hacer
testamento, que nunca me decido, y que os recomiendo también, no porque
quiera que os pase nada malo, sino porque ya he empezado a ver por aquí
cosas y casos, y de verdad, vale la pena.
Pues nada, esto es lo que os quería contar hace ya unos meses, pero por unas
cosas u otras no ha podido ser, y mientras tanto, la gráfica ha seguido tirando
para arriba, mucho más de lo que me esperaba cuando me planteaba entonces
hacer el escrito.
¿Qué pasará en el futuro? Ni idea, esto es la bolsa. No hay leyes escritas.
Nadie sabe nada. Estamos a merced de las grandes manos que dictan cuando
sube y cuando baja la bolsa, y a posteriori es cuando se buscan las
explicaciones, que luego ya no servirán para casos similares, y se buscarán
otras causas. Lo que sí que tenemos claro es que en esta casa se siguen las
reglas de la física newtoniana, y todo lo que sube, tarde o temprano, tiene que
bajar.
Por cierto, todavía no he podido salir del todo de mis posiciones del
crowlendindin de mi último escrito. Tengo fondos de préstamos a rusos que
siguen bloqueados. A pesar de todo, gané pasta, pero he tenido que pasar los
sofocos del covid y la guerra de Rusia, y anímicamente creo que no me ha
valido la pena. Si alguno se decide, que se lo piense, que es muy fácil entrar,
pero es muy difícil salir, y nunca he acabado de tener muy claro si esto no era
al fin y al cabo un Ponzí como una catedral. Lo mismo para las inversiones en
inmuebles, o en bosques (de Tallac), mucho cuidao que hay mucho listo por ahí
hambriento de pillar vuestra pasta, y luego todo son líos, asociaciones de
afectados, abogados, procuradores y gaitas. Y la justicia en este país no es
que sea rápida que digamos.
Atentamente,
Kamarrada A.I.
“Si en el mercado hay mas tontos que papel, la bolsa va a subir, y si hay mas
papel que tontos, bajará.”
André Kostolany












