viernes, 27 de noviembre de 2015

Black Friday



                                             BLACK FRIDAY ESPAÑA





Por fin llegó, ya está aquí, el viernes negro ha llegado.
 ¡A comprar todos!
Es un término que indica el día en que los resultados empresariales pasan de pérdidas a beneficios (de números rojos a números negros).
Corresponde a un día de grandes rebajas y un incremento brutal de ventas. Las empresas pasan semanas preparando esa fecha para echar toda la carne en el asador (perdón por los vegetarianos).




Ya arrancó la gran maquinaria publicitaria y se gastaron ingentes presupuestos en publicidad de casi todos los medios de comunicación social.
Particularmente voy contracorriente. No me gusta que seamos marionetas del sistema y compremos cuando nos dicen, descansemos cuando nos lo indican, viajemos cuando nos inducen a ello, etc. Todo programado… (si Orwel levantara la cabeza).




Estamos en un sistema hiperconsumista donde parece que el éxito correlaciona directa con la capacidad de compra.
Han dado el pistoletazo de salida para empezar a comprar y comprar y comprar hasta mediados de enero de 2016. Después llegarán las rebajas, tranquilos.
 Quieren hacernos pensar que el amor, la amistad o la gratitud hacia las personas se demuestra comprándoles algo.




Me planto y  no compro.
No quiero participar en el gran circo de las compras (al menos de cosas materiales). La mayoría de las cosas que compramos o nos compran, acaban arrinconadas en casa o en algún trastero, les damos poco o nulo uso y acaba siendo un trasto que molesta.
Cuando las cosas ya no caben en casa, les compramos una segunda vivienda (trastero). En realidad no necesitamos más espacio sino menos cosas.




¿Nos hemos parado a pensar el coste del trasto inútil que compramos? Regalos que estorban más que adornan, muchas veces a gusto de quien lo compra y no del receptor del regalo.




No me refiero sólo al coste de compra sino al espacio que hay que darle, al tiempo dedicado a limpiarlo, mantenerlo, etc. Si es útil pues bienvenido sea, pero si no nos aporta nada, al gasto es continuo (de tiempo, dinero y energías).

¿Por qué no regalamos una llamada telefónica? Un paseo por el parque, una escapada sorpresa un sábado a un restaurante entrañable, una excursión a la sierra con tortilla, filetes empanados y una buena tabla ( no de Excel a 40 años, sino de ibéricos de los que le gustan a PP)…


                              Nota del Pobre Pecador: Estoy salivando...


Regalemos experiencias, gestos, miradas… Regalemos humanidad.



Decía Enrique Mújica en una entrevista, que las cosas no las compramos con dinero, sino con el tiempo que trabajamos  para ganar ese dinero para poder pagar el objeto que compramos.
Con esa unidad monetaria en mente, no caeríamos tan alegremente en gastos inútiles:
-       Un porta retratos de oferta (ya veré dónde lo pongo): 30 minutos trabajando.
-       Un portátil que no necesito pero con un descuento del 50%: 3 semanas trabajando.
-       Un pijama tirado de precio (otro más): 2 días trabajando.




Intentamos ganar dinero por un lado y lo despilfarramos por otro a ritmo de campaña publicitaria.
Parece que nos lo han inoculado: CONSUME HASTA QUE MUERAS.

Perdón, os tengo que dejar, que me voy a comprar no me vayan a quitar las ofertas…




Saludos, besos y abrazos,

Sonrisa

Atentamente,
Sonrisa

miércoles, 25 de noviembre de 2015

Algún día vs Hoy



                                              ALGÚN DÍA versus HOY




El tiempo vuela. Con nuestro día a día de agendas cargadas, parece que no tenemos tiempo para nada.
A veces pensamos… Cuando tenga tiempo, saldré a pasear y me pondré en forma, o iré a el Museo de no-sé-qué.
También, cuando tenga tiempo, leeré más o retomaré mi gran afición de fotografía.
Sin embargo, tempus fugit y se nos pasa la vida sin hacer muchas cosas de las que tenemos en mente porque “no tenemos tiempo”.




Sin embargo, podríamos “auditar” nuestros días durante una o dos semanas al igual que estudiamos esas empresas que queremos tener en cartera.
No sé, pero si ponemos en una hoja dos columnas, una que diga ALGÚN DÍA y otra que diga HOY, y la vamos rellenando, quizás nos sirva para darnos cuenta de en qué malgastamos nuestro más cotizado y escaso o recurso: EL TIEMPO.




En ALGÚN DÍA debemos poner lo que queremos hacer tarde o temprano y en HOY pondremos lo que hemos hecho hoy (durante varios días).
Puede que se me caiga la cara de vergüenza al ver blanco sobre negro, o negro sobre blanco, el porqué de no tener tiempo para lo que de verdad me importa y quiero hacer algún día.






ALGÚN DÍA:

Salir a caminar una hora diaria, retomar clases de francés, escribir, aprender a tocar el teclado, leer filosofía…
No lo hago porque no tengo tiempo.  O al menos eso es lo que me digo.


HOY:

Ver la TV durante dos horas, mirar el móvil cada poco tiempo, hora y media en atasco de tráfico, una hora navegando (sin rumbo) por internet.
Bueno, quizás no haga las cosas que quiero porque no lo quiero demasiado, pero espero no seguir engañándome diciendo que es por falta de tiempo y que algún día…







Besos, Abrazos y Sonrisas.

Atentamente,
Sonrisa


lunes, 23 de noviembre de 2015

Tributación de las rentas del capital

Bueno, mis queridos niños y niñas, hoy vamos a hablar del partidazo que hizo el Barça, el otro día en el Bernabeu...nooooo, je,je,je.
Vamos a publicar otra entrada de mi querida amiga Concha o Cruzcampo vs Mahou.




Tributación de las rentas del capital


Hola amigo PP:
Visto el éxito obtenido por mi post anterior me he animado a mandarte otra cosita para el Rincón del Lector. Como siempre si quieres modificar ó quitar algo estas autorizado. Y si no lo quieres publicar... pues bien también.😉

Hoy voy a tocar un tema que es delicado en muchos aspectos, porque en el proceso de cambio político que vivimos actualmente no sabemos, al menos yo no lo sé, como va a quedar la cosa.




Me refiero a la tributación de las rentas de capital. Como sabéis algunos partidos son partidarios de que tributen igual que el IRPF. Esto a los que invertimos por dividendos nos haría polvo.

No soy una experta fiscal, pero si tienes que sumar los dividendos a tus ingresos brutos por rentas del trabajo... Puede ser un autentico desastre!
Por otro lado está la cuestión ética del tema. Creo que Czd ya toco algo de esto, de la ética, en un post, pero refiriéndose me parece a la reestructuración de IBM, con despidos de personal incluidos.







¿Es moral que las rentas del trabajo tributen más que las de capital?
Si alguien no trabaja y puede permitirse el lujo de vivir de sus rentas, una cantidad X ¿es aceptable que pague menos impuestos que otro, por la misma cantidad X pero conseguida con su trabajo?.




Este planteamiento que está actualmente muy en boga, aunque pueda parecer simple nos lleva, entiendo, a un dilema moral, no así técnico. Porque técnicamente el dinero ingresado por dividendos no debería pagar impuestos, puesto que ese mismo dinero ya ha tributado como ganancias de la empresa que sea. Quiere decir que tributamos dos veces por las mismas ganancias. Y eso a todas luces es cuando menos extraño.




Hay otro factor interesante a tener en cuenta, que es la promoción del ahorro y la inversión. Al final cuando tu compras valores de la empresa X estás cooperando al crecimiento y sostenimiento de la economía nacional en cierto modo. Si las acciones de X se hundieran en bolsa, nadie compraría. X tendría un problema gordo. Y si X es una empresa grande y tiene una relativa importancia en el funcionamiento de la economía a nivel macro, más a mi favor.

Por lo tanto es importante bajo mi punto de vista favorecer el ahorro y la inversión productiva, porque al final es la que genera puestos de trabajo y desarrollo económico.
Pero ¿como cuadrar esto con el planteamiento de igualdad en la tributación por rentas, vengan de donde vengan?.

He leído varios post vuestros acerca de como hacer para tributar menos una vez alcanzada la IF. No es mi caso, voy a ser una jubilada relativamente pronto y espero que con una pensión razonable por la que tendré que tributar como si fuera rentas del trabajo. Me preocupa bastante que tratamiento fiscal van a recibir mis ingresos extras.


Todos recordamos que la exención de los 1500 primeros euros la quitaron.
¿No sería tal vez la solución llegar a un punto intermedio? Hasta un nivel de ingresos una tributación baja y a partir de X ingresos por rentas una tributación similar a la del IRPF. Así se apoyaría a los pequeños inversores, y no se penalizaría el ahorro.



Esto puede plantearse igualmente con la relación a las ganancias patrimoniales, el tema de los fondos, cuando reembolsas te crujen...
Está claro, clarísimo, lo que nos interesa a nosotros como inversores, pero ¿nos queda un cierto resquemor moral?
No lo sé. Se lo que me interesa, pero tengo dudas acerca de la ética de mis intereses.




Y vosotros? Como lo veis?
¿Os planteáis la ética a la hora de meter una papeleta en una urna?.




Muchas gracias por perder vuestro tiempo leyéndome y un saludo a todos.

Concha.